Este viejito encantador es Harold, un ingeniero químico alemán que me ha estado enseñando a transformar cerveza, vino, cavas y otras bebidas sofisticadas, como el "bellini", en orina. La actividad me ha parecido interesante y la recomiendo. No se requieren conocimientos previos de Química Avanzada, se sugiere solamente hacerlo con personas con las que se tenga buena química, osea de la otra.
Por lo demás he participado en una investigación sobre los animales-tigre que se prodigan en los veranos mediterráneos, mejillones-tigre, calamares-tigre, langostinos-tigre y otras especies y he tratado de entender la nueva realidad de los restaurantes españoles, siguiendo algunas recomendaciones de Marisa Barral y Francesc Beltri
Lo que he tratado es de no leer mucho el periódico, porque este país está pasando el momento histórico del autogol, ese en el que aunque pongas la mejor intención consigues lo contrario. Encima ayer empezaron las contiendas futbolísticas oficiales por lo que la metáfora cobra todo su valor. Germán León me dio un par de ejemplos:
y eso... que vuelve la sonrisa
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